Fluorosis dental

La fluorosis dental, tiene como causa principal, si entre el segundo trimestre del embarazo y el noveno año de vida, es decir, durante el desarrollo de la dentición, se toma más de 1ppm al día de fluoruros en el agua de beber, pudiendo producirla en el niño. Antes de administrar flúor hay que comprobar el contenido en fluoruros del agua de beber.

El grado de tinción dentaria – desde un tiza claro hasta bandas marcadas amarillo-marrones por precipitación (secundaria) tras la erupción de los dientes – se correlaciona directamente con la cantidad de fluoruro ingerido. Las tinciones se limitan al esmalte (auténticas malformaciones del esmalte o hipoplasias), siendo la mayoría de las veces bilaterales y en ambos maxilares.

Con frecuencia el blanqueamiento sólo da buen resultado en tinciones superficiales del esmalte. Una combinación de microabrasión y blanqueamiento (de 2 a 4 blanqueamientos) seguida por un maquillaje o reconstrucción del esmalte con composites de microrrelleno es el tratamiento de elección. Alternativamente se puede emplear el tratamiento con carillas.

Por lo tanto, en la fluorosis “endémica”, si la concentración de ingestión de flúor se acerca a las dos partes por millón, en el esmalte son visibles unas placas blanquecinas. Aunque estos dientes son más resistentes a la caries dental, a veces estéticamente son feos.

Si las concentraciones de flúor superan las tres partes por millón, en el esmalte aparecen unas placas de color pardo. La existencia en el agua de consumo de unas concentraciones superiores a éstas puede ocasionar la aparición de esmalte picoteado y otras anomalías del desarrollo. Esto ya se sabe desde el año 1916.

Fluorosis dental en niños

Los niños pueden ingerir o absorber por la mucosa, una cantidad excesiva de flúor, lo que ocasiona la aparición de unos dientes moteados. El tipo y la extensión de la fluorosis dental están en relación tanto con la edad del paciente como con la duración e intensidad de la exposición.

Asimismo, también puede desempeñar una función la predisposición genética. Un exceso de flúor ocasiona la aparición de cambios metabólicos en las células del diente. El esmalte resultante tiene una matriz defectuosa y una estructura irregular y mal mineralizada.

¿Cuáles son las consecuencias de la fluorosis?

Los casos simples de fluorosis dental con manchas blanquecinas o parduscas pueden tratarse con éxito mediante blanqueamiento.

Sin embargo, en los casos en que el esmalte es más opaco, el blanqueamiento puede provocar un aumento de la intensidad de las manchas blanquecinas. En ocasiones, los resultados estéticos son mejores si antes del blanqueamiento se hace una microabrasión de los dientes, que consiste en eliminar de forma superficial las capas de esmalte pigmentado puliendo la superficie dental. Para ello, se aplica en los dientes un compuesto químico y posteriormente una pasta abrasiva que pule las capas del esmalte mediante la utilización de instrumentos rotatorios hasta lograr una uniformidad del color. Normalmente son necesarias varias sesiones para conseguir un tono uniforme. Nuestros especialistas en estéticas dental, suelen aconsejar un posterior blanqueamiento dental para obtener un resultado óptimo.

Posteriormente, se pueden reconstruir algunas partes con composite mejorando el color del esmalte y la estética dental de la sonrisa.

Tratatamientos para la fluorosis dental

Respecto a la prevención de la fluorosis dental, sobre esta cuestión, nuestros especialistas realizan una serie de recomendaciones fáciles de seguir:

Emplear de forma exclusiva dentífricos especialmente recomendados para niños y en la dosis recomendada. De esta manera, nos aseguraremos de utilizar productos que contienen la concentración de flúor adecuada para su edad: el empleo de pasta de dientes o enjuagues bucales no indicados para niños que tienen una concentración o cantidad de flúor superior a la indicada.

Evitar la ingesta desmesurada de alimentos con una alta concentración de flúor -pescado azul, verduras como las espinacas- o suplementos nutricionales que contengan dicho compuesto: en primer lugar, lo ya dicho sobre la ingesta en la etapa de desarrollo de agua en aquellas zonas en las que contiene una cantidad de flúor superior a la recomendada, y la incorporación a la dieta de alimentos procesados con agua fluorada o la ingesta de suplementos nutricionales que contengan fluoruro.

La fluorosis dental representa un grave problema de salud pública, poco diagnosticado, por falta de conocimiento y peor aún confundido con enfermedades como la caries dental.

Se deben implementar medidas preventivas para evitar que su prevalencia siga en aumento, pero primero debe ser diagnosticada e identificada según zonas endémicas y relacionada según los factores socioeconómicos.

También saber, que en muchas visitas de revisión se fluoran las superficies dentales del paciente. Para ello, la higienista dental dispone de fluoruro de sodio, estaño y aminas. El fluoruro de aminas y de estaño no debe emplearse en restauraciones estéticas, ya que pueden grabar su superficie. El problema es especialmente grave en las superficies de cerámica. Si se aplica con demasiada frecuencia fluoruro y ácidos a una superficie que se ha pintado, la superficie cerámica puede ser atacada y perder el color. En la consulta, por tanto, debe emplearse sólo y por regla general fluoruro de sodio neutro.

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